El sobrepeso en el carlino

063ee9aeb9f60efa02823e51450f82ce_mBuenos días queridos lectores,

Hoy os hablo de un tema muy importante en la vida de los carlinos el sobrepeso, algo muy común en los carlinos.

Estudios veterinarios del Reino Unido y Estados Unidos muestran que cerca del 50% de las mascotas muestran sobrepeso y de ese 50%, entre un 15% y un 25% se pueden considerar obesas (se suele definir obesidad cuando el sobrepeso supera el 15-20% del peso ideal).

Un estudio elaborado por expertos de la marca Hill’s advierte de que la mitad de los perros españoles padece obesidad.

El sobrepeso es el problema nutricional más común en nuestras mascotas y el carlino como la mayoría ya sabemos, tienda a ello.

El perro cuando ha terminado su etapa de crecimiento y llegado a su tamaño normal, el exceso de nutrientes que no son aprovechados por el organismo comenzarán acumularse en forma de grasas que se manifiesta en lo que conocemos como obesidad.

La mayoría de las personas tienen dificultad para determinar si su perro tiene sobrepeso. A continuación enseñamos un método muy simple para averiguarlo.

Colócate detrás del perro y mira hacia abajo:

  • La cintura: Los perros que están en el peso apropiado, tienen un hundimiento visible detrás de las costillas.
  • Las costillas: palpa suavemente los costados de tu perro, deberías sentir las costillas. Un perro de peso normal presenta unas costillas que se pueden palpar al tacto pero que a la vista no se pueden contar (salvo razas como los lebreles, etc.).
  • Si no puede sentir las costillas a menos de calcar mucho la mano, es probable que tu perro tenga sobrepeso. Si al contrario puedes ver las costillas de tu perro a simple ojo, es muy probable que se encuentre bajo su peso normal.
  • Bolsa de grasa: La mayoría de los perros con sobrepeso (no todos) tienen unas bolsas de grasa en el área de la ingle (entre las patas traseras).

Escala de condición corporal canina

Como evaluar la condición corporal de su perro (tabla de de Ralston Purina*)

Una escala del 1 al 9 ha sido desarrollada para evaluar la condición corporal de los perros. Un (1) significa que el perro es un animal emaciado y 9 que el perro es extremadamente obeso.

Varios criterios se utilizan para determinar el lugar en la escala:

¿Con qué facilidad sientes las costillas?

¿Existe una diferencia obvia entre el tórax y al abdomen (se nota la cintura)?

¿Cuánta grasa hay acumulada bajo la piel?

¿Cuánta masa muscular tiene?

¿Cómo llegó a estar así mi carlino?

Es muy fácil entender como se produce el sobrepeso: El sobrepeso se produce cuando el perro ingiere más calorías que las que gasta. Lo que es más complicado de establecer es por qué esta situación de desequilibro nutricional se presenta. ¿Come mi perro demás? ¿O es que la comida que le doy no es la adecuada?

Muchas veces el principal problema es que los dueños ven el sobrepeso simplemente como un problema de estética, sin ser conscientes de los graves problemas de salud que puede causarle a sus mascotas.

A continuación estudiaremos las razones por la que se pueden dar este desequilibrio.

¿A qué se debe este exceso de calorías o nutrientes?

El principal factor es una inadecuada alimentación. Debido a:

Cantidad.

Mucha gente le da demasiada comida a su perro. Esto se produce por varios motivos, lo dos mas comunes son estos:

Mal medida del pienso:

“El paquete pone 4 medidas pero yo por si acaso le pongo 4 y media”.

Demasiados tentempiés:

“Yo solo le daba 2 galletitas de perros cuando salíamos de paseo para premiarle pero luego me di cuenta que mi mujer cuando estaba preparando la comida con ella le daba siempre algo: unos trocitos de queso, jamón y cuando mi hijo llegaba del cole compartía la merienda con él”.

Calidad.

Una alimentación demasiado rica en grasas o azucares. El alimento que le damos a nuestro perro debe de ser equilibrado y no contener demasiadas grasas ya que si para abastecerse de los minerales y vitaminas que necesita nuestro perro tiene que consumir el doble de grasas de las que necesita, transformara este sobrante en “rollitos”. Esto ocurre a veces con los piensos de baja gama que contienen ingredientes de mala calidad y lo disimulan incorporando muchas grasas para hacerlos más apetitosos a los perros.

Otras personas atiborran a su perro de comida para humanos (galletas, sobras) que contienen demasiados azucares para nuestros amigos caninos.

Falta de ejercicio.

Un concepto fácil de entender pero que poca gente pone en practica es que la cantidad de alimento que nuestro perro necesidad esta relacionada al ejercicio que realiza. Un perro que prácticamente pasa todo su día echado, sin dar paseos o correr, engordará aunque solo coma su ración habitual de alimento. Al no gastar esa energía que ingiere, la transforma en grasa. Lo mismo que un perro que tenga una actividad física intensa necesitara más alimento para mantenerse.

El sobrepeso se produce cuando los nutrientes ingeridos superan a la demanda de energía que tiene el organismo, ese exceso de nutrientes es consecuencia de:

  • Sobrealimentación (sobras, mal medida del pienso, demasiadas galletas….)
  • Falta de ejercicio (la cantidad de alimento necesaria es proporcional al ejercicio que realiza nuestro perro)

Esterilización.

La esterilización eleva el riesgo de obesidad en perros y gatos. Los perros y perras castradas tienen el doble de probabilidad de sobrepeso que los no lo están.

Esto se debe a varias razones:

Reducción de la cantidad de calorías quemadas por el metabolismo.

La perdida de estrógenos y andrógenos consecuencia de la castración, tiene como consecuencia que el metabolismo del perro quema menos calorías de lo que solía hacer antes de la castración por lo que el animal necesitara menos calorías para mantener su peso optimo.

Aumento del apetito debido a la supresión de estrógenos y andrógenos.

Está demostrado que los estrógenos inhiben el apetito en numerosas especies animales. Si no se controla la cantidad de alimento que el perro consume sobretodo en las primeras semanas después de la esterilización, este puede terminar con un importante aumento de peso.

Disminución de la actividad física derivada de la reducción del vagabundeo y de la actividad sexual.

En las primeras semanas después de la esterilización es frecuente un aumento de apetito que puede terminar en un importante aumento de peso (si no se controla la cantidad de alimento).

Edad.

Los cachorros y perros adolescentes suelen necesitar más energía para crecer y desarrollarse que los mismos perros una vez adultos, además su nivel de actividad física suele ser más alto que el de un adulto (al pasarse el día descubriendo su entorno y jugando). Por lo que muy pocos perros de menos de 2 años se pueden llamar obesos pero si desde cachorro sobrealimentamos a nuestro perro, haciendo de él un cachorro regordete además de causarle posibles problemas en su desarrollo (displasia, etc.) lo transformaremos en un perro adulto propenso a la obesidad.

A partir de los dos años el animal se volverá poco a poco más sedentario por lo que su necesidad energética disminuirá.

También existen factores genéticos que hacen a determinadas razas ser más propensas al sobrepeso como sucede con la nuestra, el carlino.

 

Nos vemos pronto!!

bssss

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